25 jun. 2012

Al fútbol argentino se le ven los hilos.

Raro fin de semana, rarísimo diría, se definió el fútbol argentino de una manera demasiado evidente, desde el comentario de Juan Pablo Varsky hablando de una escucha que comprometía a un dirigente de San Lorenzo cuando a fines de mayo decía que San Lorenzo tenía arreglada una promoción con Instituto (¿?), o más claro aún, cuando Fernando Niembro en su programa de radio adelantó este cierre, con Tigre en primera división pero sin ser campeón, con San Lorenzo cruzándose con Instituto y con Central enfrentando a San Juan, ¿raro no?.

Atlético de Rafaela jugó frente a Godoy Cruz y ganó fácil ante un equipo que le llegó muchas veces, pero no le convirtió, aún con chances muy claras, mucha suerte, tuvo mucha suerte. Todo suena raro, todo es sospecha pura, River con una manito desde la inoperancia de un juez de línea, San Lorenzo con un gol aunque marcando una infracción sobre el arquero Corti en el momento de la conversión, todos los equipos eligiendo jueces, asistentes de menor experiencia para partidos importantes, y Arsenal campeón, si, campeón del fútbol argentino con un plantel que envidian los grandes, ¿como hace?, ¿còmo se financia?, ¿cómo un club tan joven e incapaz de solventar estas campañas con apenas 3.000 socios consigue esto?.

¿Por qué no suspendieron la cancha de River con una muerte en medio?, ¿y la de Boca por las bengalas?, ¿Por qué le dieron un chirlo en la cola al morocho de Patronato que dijo que los habían puesto para ganarle a Central?, ¿Por qué no se habla más del doble dopaje de Barrientos?, ¿Por qué no se habla más de los raros goles de Fuertes a Godoy Cruz?, ¿y de la rara actuación de Chacarita ante Central?, ¿Por qué no se habla de la liberación de Mauro Martín?, ¿Por qué, por qué?

Hay preguntas que tienen respuestas demasiado claras, las que nos llevan a preguntarnos además que hacemos en medio de un circo que parece titanes en el ring, un circo de kermese en el que a la hora de pasar por el boliche de los títeres la magia desaparece porque desde lejos se ven los hilos que mueven a las marionetas que componen este futbol, ¿fútbol?.

18 jun. 2012

Le gano a Racing y se mantiene a flote.

Se mantiene a flote por mérito propio, esa tabla de náufrago a la que se aferra para tener consistencia después de la victoria frente a Racing, es que el equipo llegaba mal y en el partido por momentos se lo vió peor. El resultado lo favoreció desde un gol de Carignano desde el punto del penal pero otro error infantil lo puso en igualdad por el grito de Zucculini al cierre de la primera mitad. Centurión haciendo su debut en la academia fue imparable para todos, Dutari y Bovaglio los que mas lo sufrieron, Atllético anduvo poco por el arco de enfrente como casi siempre en los últimos tiempos pero dejando la sensación de que Carignano + Gonzalez es una dupla en la que se puede creer.

La segunda parte lo encontró mejor parado a Racing, por Gio Moreno y su calidad, por Centurión y un Viola intratable, por la pasividad atletiquense, por ello no asombró a nadie cuando Castro puso en ventaja a los de Zubeldía. En ese intante Atlético tocó la lona por primera vez en el campeonato, porque quedó la sensación de que ese resultado era una vuelta de reconocimiento por la “B” nacional, amagando con volver, pero acto seguido flaco Castro empata y después Carignano + Gonzalez mandan a ganar a la crema por 4-2.

Forestello apostó a ganador por el ingreso de Capellino y un Juarez de buen aporte, el equipo también lo hizo desde una entrega solo propia de un equipo que se quiere quedar, propia de un equipo con sueños reales, un equipo que va en busca de caminos de salvación.

¿Si se salva?, bueno, sus hinchas arroparon a su equipo en la fría tarde con una recepción y un acompañamiento de primera, los jugadores respondieron dando una cuesta extra a la ya conocida ración de coraje, fueron por un poco más y mandaron a Racing de regreso sin nada. Depende de si, y no es poco, sos Rafaela, un pueblo en el interior del interior y peleás contra molinos de viento, escenario generoso para un equipo que no sabe futbolistas estrella en un fútbol altamente cotizado, ¿verdad?.

No olviden a Gaby Airaudo

Este es Lucas "Mala Leche" Castro (paso por
Rafaela). el que le arruinó la carrera a Gaby Airaudo y jamás lo llamó.

Sintesis.
Atlético Rafaela: Guillermo Sara; Fabricio Fontanini, Oscar Carniello, Lucas Bovaglio, Francisco Dutari; Sebastián Carrera, Walter Serrano, Matías Fissore, Nicolás Castro; Federico González y César Carignano. DT: Rubén Forestello.
Racing: Sebastián Saja; Iván Pillud, Lucas Aveldaño, Matías Martínez, Matías Cahais; Lucas Castro, Bruno Zuculini, Luciano Aued, Ricardo Centurión; Giovanni Moreno y Valentín Viola. DT: Luis Zubeldía.
Estadio: Nuevo Monumental
Árbitro: Federico Beligoy
Goles: PT 36′ César Carignano (AR); 45′ Bruno Zuculini (R). ST 10′ Lucas Castro (R); 11′ Nicolás Castro (AR); 20′ César Carignano (AR); 26′ Federico González (AR).
Amonestados: PT 11′ Sebastián Carrera (AR); 18′ Francisco Dutari (AR); 34′ Iván Pillud (R). ST 13′ Lucas Castro (R); 23′ Walter Serrano (AR); 31′ Matías Cahais -5- (R), 43′ Germán Cáceres (AR)
Expulsados: -
Cambios: ST 12′ Nicolás Capellino por Sebastián Carrera (AR); 12′ Iván Juárez por Matías Fissore (AR); 27′ Gabriel Hauche por Lucas Castro (R); 32′ Luis Fariña por Luciano Aued (R); 35′ Federico Santander por Giovanni Moreno (R), 41′ Germán Cáceres por Walter Serrano (AR)
Tags: Goles de Bruno Zuculini, Goles de Cesar Carignano, Goles de Federico Gonzalez, Goles de Lucas Castro, Goles de Nicolas Castro




11 jun. 2012

Todos somos Ponzio.

Hay gente que disfruta en la montaña rusa, abre los brazos, sonríe y grita. Hay inconscientes que suben a un avión sin temores, sin siquiera saber quién es el monstruo que pilotea. Hay personas que manejan a 180 por hora en moto. Existen los cirujanos. Necesitamos de esos tipos, de muchos de esos tipos que coquetean con la muerte, para bancar este momento. Tal vez no sea una casualidad que los goles los hayan hecho Ocampos y Funes Mori. Esta campaña de River obligaba a estar ascendido diez fechas antes o sufrir hasta el final. Pero sufrir en serio, a lo grande.

Hay que valorar estos tres puntos. Pudimos haber perdido. Nos regalamos muchas veces. Quedamos, como hacía rato no pasaba, mal parados en muchas contras del rival. Hay apuro, locura, no queda ni un lugarcito para la serenidad. Pido eso. Sólo eso. Serenidad. Hoy, es ser muy exigente. Pase al compañero. Hacia atrás. Pelota segura. Pido paciencia. Al equipo y a la gente. ¿Qué estaban pensando cuando puteaban a los jugadores? Es que estamos todos locos. Pero hay que pensar. No podemos jugarnos en contra. La gente bancó, bancó y bancó a lo largo de esta campaña, y ya no se banca más este sufrimiento. Pero ya que remaron tanto, no se manquen ahora. Hay que apoyar hasta el final. Y después de los partidos, si todavían quedan energías, ahí que cada uno haga catarsis como pueda. Si en la cancha somos todos Tanos Pasman será difícil que eso ayude a colaborar con la causa. Es mejor que seamos todos Ponzios, dejando la vida en la cancha postergando los dolores del cuerpo y del alma.

La presión es muy grande y el equipo la lleva como puede. Todo River hace lo que le sale. La gente también. No es momento de exigir alto, es hora de entender. De no jugar a la ruleta rusa, de no suicidarse. De no pelearnos entre nosotros. Calma y más calma.

River sacó tres puntos que mereció desde Corrientes, aquel baile en el que nos robaron la mina cuando prendían las luces. Esta vez remamos como condenados, pero se quedó con nosotros. Falta menos.

Leo Farinella, Olé

8 jun. 2012

La reválida, el "clásico del siglo".

Nunca sucederá nada igual.
No se porque pero nunca antes hablé aquí de este partido, el del antes y el después en la historia de los dos, de Atlético y del “9”, el partido más importante en la historia de la ciudad por siempre. Y hoy al cumplirse un aniversario "redondo", 20 años, me lo reprocho más que nunca. Aquel 8 de junio del 1992 en Rafaela se jugó el partido de todos los tiempos y cuando digo de todos los tiempos es porque nunca despúes habrá uno igual, jamás se jugará por lo mismo. Cuando en el inicio del campeonato del Nacional B escuchaba a los Ibarra, a los Silvano, a los Moruse y tantos otros fanáticos del “9”hablar de la chance de ese cruce solo pensaba con mis 18 años en ese partido como una utopía, no más que eso, la improvabilidad de que el choque se de era elevadísima, sin embargo el fùtbol y ese raro reglamento los puso otra vez a la misma altura, por ùnica y última vez, juro que lo cuento y me corre un escalofrío. Me remonto a esa semana y recuerdo que no se podía vivir, solo se hablaba de se partido, Calabrese se llevó a la crema a Carlos Paz y “batata” Merlo los metió en el coloso de calle Ayacucho para que nada los afecte, pero era casi imposible, casi imposible, se podrían jugar dos partidos pero si el primero lo ganaba Atlètico la plaza se daba por revalidada y se acabó.

¿Cómo se llegó al cruce?
Una campaña muy negativa de Atlético en el torneo de 1991-92 donde culminó décimo octavo y obligó al equipo a tener que revalidar la plaza que tenía en el Nacional “B”, frente al último campeón de la liga local, y en este caso no era otro que el clásico rival, 9 de Julio. El Campeonato Nacional “B” de es temporada fue también disputado entre varios equipos. En la segunda rueda, Lanús y Almirante Brown se destacaron del resto. Y sólo en las últimas fechas consiguió Lanús desprenderse de su obstinado rival y ganó el campeonato. El segundo ascenso se lo adjudicó San Martín de Tucumán porque se queó con el Dodecagonal.
Esa temporada se incorporaron Lanús y Chaco For Ever que descendieron de 1ra. División, Central Córdoba de Rosario –campeón de 1ra. “B”- y Nueva Chicago y San Martín de San Juan por los Zonales. En este certamen descendieron Central Córdoba de Santiago del Estero, Deportivo Maipú de Mendoza y San Martín de San Juan.
Los que debieron revalidar su participación en el torneo fueron Racing de Córdoba y Atlético Rafaela, frente a los representantes de sus respectivas ligas, jugaron el mismo día en Rafaela y en el estadio Mario Alberto Kempes (en ese momento estadio Córdoba) Atlético de Rafaela 1 (Horacio R. Pucheta), 9 de Julio de Rafaela 0 y en Córdoba: Racing de Córdoba 2 (Daniel E. Ibarra y Cristian A. Sabir), General Paz Juniors de Córdoba 1 (Walter R. Zdero), Atlético y Racing revalidaron sus plazas.

La forma de disputa .
Se jugaba a dos partidos, pero si el primero era ganado por el equipo de la “B” Nacional (que además era local), no era necesario jugar el segundo. Si en cambio el equipo de la Liga gana el primer partido, deberá jugarse el segundo partido que si es ganado por el equipo de la “B” Nacional, obligaría a un tercer encuentro. De la misma forma si se empatan los dos primeros partidos, se jugaría un tercer encuentro. Si el tercer encuentro finaliza empatado, clasifica el equipo de la “B” Nacional.

Mitos y realidades del clásico del siglo.
Se hablaba mucho de la amistad de “Cacho” Carlucci con Grondona como factor decisivo que del potencial futbolístico de Atlético, se relativizaba la diferencia que la crema tendría casi de manera indescontable sobre el “9”, con nombres, buenos nombres del lado del “león”, pero menos, siempre menos que Atlético. Se dijeron y tejieron miles de historias, desde un salvataje (sobre la hora del partido) al “Tati” Saavedra para que no firme planilla por una situación anormal en su contrato que daría por perdido el partido a Atlético hasta supuestos sobornos, supuesto acuerdos, supuestos y más supuestos. Entre las realidades se encuentra lo que sucedió dentro de la cancha, el “9” con uno menos por expulsión de ¿el ruso Bonetti? (lo pongo como un interrogante porque no tengo claro el recuerdo y espero que algún lector me ayude) y Atlético ganando temprano por el gol de Horacio Rafael Pucheta en el arco que da a Urquiza, “Pescador y Guitarrero” diría el flaco Foglia en aquel relato del grito del “pucho”. Malacho Solterman gravitó poco y nada, “fredy” Fernández no pudo volar al área de enfrente como solía hacerlo siempre y Walter Goles (Gomez) no apareció en su habitat como se lo esperaba. Atlético no lo jugó de manera descontracturada, pero lo jugó, el medio funcionó con un Alfaro como engranaje vital y las piernas de Marito Vera estuvieron mas desatadas que nunca, y nada lo podía parar, tenía el diablo adentro. Berzero, Levrino, Querini y Dalmazzo fueron una barrera que impidió llegar a Tognarelli, nada pudo con ellos, nada.

Formaciones.
ATLÉTICO : 1 - Tognarelli, Javi Berzero, Ariel Levrino, Hugo Querini y Daniel Dalmasso, Gustavo Alfaro, Pancho Martínez, Pichi Bernasconi y Mario Vera, Horacio Puchetta (foto) y Víctor Grillo. DT: Francisco Calabrese.
9 DE JULIO: 0 - Pepitito Micheli, Gunzinger, Iván Delfino, Ruso Bonetti y Cebolla Kestler, José Elías Trejo, Ponce, Altamirano y Malacho Solterman, Fredy Fernández y Walter Gómez. DT: Alcides Merlo
Juez Salazar – Gol 13 minutos Horacio Rafael Puchetta

Una bisagra en la historia de los dos. 
Si, claro que fue una bisagra, lo fue, Atlético dio el salto definitivo, institucional y dirigencialmente, se demostró y demostró hacia afuera que estaba para quedarse en un fútbol que hasta ese entonces estaba solo reservado para grandes del interior, hizo pie y clavó su bandera por siempre, desde esa tarde barrio Alberdi no es lo mismo, ya no lo será, es grande de verdad, es la tarde en la que nació un club con proyección nacional, es la misma tarde en la que la ciudad sepultó su auténtico clásico para siempre. ¿Y con el 9, que pasó?, bueno, el resultado esta a la vista todo el tiempo, en cada desasierto, en cada descenso, a cada paso, esta es una opinión personal, estoy convencido que el hincha del “9” contemporáneo a ese momento aún al día de hoy no ha logrado hacer el duelo, todavía no lo consiguió, esa herida que aún no cicatriza sangra, es la herida que al ser provocada desató la más grande de todas las internas julienses, esas internas que carcomen las bases de una enorme institución que necesita curarse para ponerse de pie. Los hinchas de Atlético optaron por la indiferencia total aunque no olvidan, y los del “9” juran que se volverán a ver, algo a lo que se abrazan y los inmoviliza, algo que no aparece como probable, no, no parece posible.

Gran Abrazo!