14 nov. 2010

Llegó antes que nadie.


"transitó esas últimas carreras de la manera necesaria para hacerlo como nadie y antes que nadie"

Fue veloz, pero pensante, astuto y calculador a la vez, Sebastián Vettel ganó ayer en el circuito Yas Marina, fue todo lo rápido que su medio le permitió, usó eficazmente su juventud y vehemencia en pos del objetivo aunque supo poner sobre la mesa destellos de una adultez que no encontraríamos jamás en cualquier otro joven de23 años, se esforzó y mostró su calidad al mismo ritmo que su dedo índice de la mano derecha apuntando hacia arriba siempre, es que siempre se sintió el número uno, siempre se sintió el mejor y para cerrar la película de la F1 2010 también lo demostró en la tierra del petróleo, los dólares y las grandes construcciones ultra modernas.

Alonso desperdició en la largada todo lo bueno conseguido el sábado, dudó cuando no debía hacerlo, justo lo que no hizo Vettel, además focalizó su batalla en un apático Webber, que jamás reaccionó, que nunca demostró estar a la altura de la exigencia, que rozó una pared desde su nerviosismo y debió anticipar su pit stop, acto seguido Ferrari llamó a Alonso y el bueno de Fernando al ingresar comenzó desde la táctica a perder todo, Ferrari y Alonso nunca entendieron que el rival era Vettel en la punta no Webber detrás del séptimo lugar, Alonso no pudo con Petrov y su Renault, el que había ingresado en las primeras vueltas para el recambio de neumáticos desde una estrategia que coronaron las portadas de los diarios del lunes, ese Renault fue demasiado para el coche de marenello, porque ese coche marchaba casi sobre un riel, sin errores ni dobles intenciones, solo hacia adelante y aprovechando las limitaciones de la Ferrari de Alonso que se agudizaban ante el casi imposible sobrepaso que entregaba el trazado.

Vettel entró y salió de su pit stop como lo soñó, y la detención de un tercero le restituyó la punta, todo fue de él, todo, no dejó nada para otros, mientras las imágenes iban con la desazón e impotencia de Fernando él se alejaba rumbo a una corona que le queda a medida, Vettel lloró dentro de su coche, por el sueño cumplido, por todo lo otro ríe, por ser el mejor, porque es el más veloz, porque siempre fue por más y por que contó con un beneficio capital, lo subestimaron. "Gracias chicos", increíble, gritó emocionado el joven Alemán a través de la radio del equipo, estallando en lágrimas de emoción una vez que cruzó la bandera a cuadros, el director de Red Bull, Christian Horner, le devolvió, "eres el campeón del mundo, disfrútalo, eres el hombre", el pibe cerró la charla de la victoria con un simple "te quiero".

El nacido el 3 de julio de 1987 en Heppenheim hizo un gran campeonato, esas 19 carreras desde Australia hasta América las transitó a lo campeón, se transformó en el más joven de todos los tiempos en consagrarse, transitó esas últimas carreras de la manera necesaria para hacerlo como nadie y ANTES QUE NADIE.


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