15 mar. 2011

Escuchando a Pedro



Por Edgardo Peretti; El hombre ingresó en silencio, casi sin hacerse notar. Saludó, se acomodó en una silla y esperó que lo atendiesen. Para cualquier mortal que no consuma la droga del fútbol sería una persona más, pero en la sede de la Asociación de Técnicos del Fútbol Argentino, nada es igual.

Debo confesar que, primero, me sorprendió, pero luego lo reconocí. Pedro Alexis González, figura consular del fútbol argentino, un tipo sencillo, simple y nada grandilocuente, pero con una historia que deslumbraría a muchos (a casi todos?) de los actuales players de la cuerina criolla.

Repasemos un poquito, jugó en el San Lorenzo de los Matadores, en el River de Labruna, en el Renato Cesarini de los Solari, en Talleres de Córdoba y terminó en el Alianza Lima. Campeón con los grandes, digno con los que no lo fueron.
Nació en Bella Vista, provincia de Corrientes, un 10 de marzo de 1946 (hace unos días cumplio 65) y en su carrera jugó 492 partidos en primera división y marcó 98 goles. Números notorios, si los hay.

¿De qué jugaba?, puede preguntarse alguno. Pues bien; era un “siete” moderno que no tenía la gambeta de Raúl Emilio Bernao (“El poeta de la derecha”, pibe), o el enganche mortal de René Housemann. En realidad, era más que ello, ya que bien podría desbordar y mandar el centro colocado, o encarar – y definir- en diagonal, o bien respaldar la subida del “ocho” y habilitar al once o al nueve con un pase maestro.
Jugó al lado de los grandes, desde el “Lobo” Fischer, Tojo, Rendo, Telch y el “Tucumano” Rafael Albrecht, hasta el Beto Alonso, Leopoldo Luque y J.J. López. Mirá que nenes!!!

Sencillo, humilde como una mariposa y rendidor como un obrero, el correntino hacía de todo, y bien, en una constelación de estrellas donde había muchos fiolos del fútbol y operarios como él. La cuestión es que Pedrito tenía todas las cualidades para cumplir al pie de la letra sus tareas sin desentonar.

Como decía. Estábamos hablando de fútbol entre enfermos del rubro y alguien le preguntó a González por lo que le había sucedido al pibe Chichizola, el arquerito de River que rifó un partido con una pifia, y el hombre mostró su grandeza y la ración indeleble de potrero que guardan los grandes:

- Un accidente, sólo fue un accidente. Cualquier que jugó al fútbol sabe que eso es un accidente del fútbol....nada más..
Y si alguien esperaba algún aporte lapidario, se quedó con las ganas. Es tan grande Pedro que sigue en la vida parado contra la raya tirando centros para la cabeza de Passarella o la del “Lobo” o la de cualquier perejil que considere que destacados son sólo aquellos que aparecen en las revistas. Y cuando tiene un blanco, hace el relevo para la subida de Comelles y le da una mano a Mostaza.

Ay, mi querido fútbol, mi querida vida. Soy un simple ser humano que se conforma con lo que la existencia le dio, pero que se considera un privilegiado por ver la historia cara a cara, aunque tenga años, aunque tenga canas...aunque ya sea historia.

Desafío extra

A veces, uno tiene ganas de divertirse un poco. River de 1975 (en el Nacional): Fillol, Comelles, Perfumo, Passarella/Artico y Héctor López; JJ, Merlo/Raimondo y Alonso; Pedro González, Luque/Morette y Mas/Reinaldi/Bareiro.
San Lorenzo “Matadores”: Butticce; Villar, Sconfianza, Albrech y Rosl; Rendo, Veglio y Cocco; Pedro González, Fischer y Tojo.
DT: TIM (Elva de Padua Lima)

Si me olvido de alguno, acepto aportes. Gracias.

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