28 may. 2012

Atlético Rafaela, señales que no alcanzan.

Atlético empató en casa uno a uno con Tigre y dejó una muy buena imagen, la de un equipo que da absolutamente todo, corre, se entrega, se esfuerza y doblega aunque sabe que nada de eso parece ser suficiente como para empezar a salir de una situación totalmente adversa, compleja y por momentos hasta difícil de descifrar.

Usted dirá que el equipo aún está en promoción y eso no es descender y es verdad, claro que es verdad pero lo que preocupa es que la victoria que comience a cerrar una situación de mínima electrizante sigue sin aparecer, porque la suerte es esquiva o porque el rival tiene jerarquía o porque un árbitro se equivocó, por algo, por lo que sea pero no puede, no lo logró frente a Colòn como ante Tigre y la agonía se estira aún más.

Flaco Castro jugó bien como hace tiempo (mucho) no ocurría, los rumores de su pase a Belgrano aún rondan por Alberdi casi tomando cuerpo y el tipo responde al interrogante de si está con la cabeza puesta en esto o no con una actuación rutilante. Por otra parte esta gran actuación de Castro coincide con la ausencia de Gandín, ¿se siente más comodo “fido” sin el “chipi”?. Sara volvió a aguantar en el arco y jugar a un nivel que lo convierte en jugador vendible sin lugar a dudas y no demasiado más para destacar, no mucho más. El rival tenía futbolistas importantes, como Román Martinez o “cachete” Morales, Luna o Ramiro Leone pero está claro que el entorno influye, la casi segura derrota de San Lorenzo invitaba a ver como un buen negocio el punto en Rafaela pero la categórica victoria revirtiendo el resultado por parte del cuervo hechó por tierra la hipótesis.

Hay un lugar para el siempre permisivo Toia, tan amigo de los jugadores como de los atajos al reglamento, el dirige asì, y su perfil encajaba en todo para llegar a Rafaela y “sacar” el partido, tal lo llevó a cabo, un trabajo excelente en función del objetivo.

El partido fue luchado, de dientes apretados y con una dinámica de fútbol inglés, Castro puso en ventaja a Atlético y cuando la crema mostraba su mejor versión Echeverría empató el partido.

El cierre del certamen no será apto para cardíacos, la lucha entre cercanos al poder y lejanos a él desnivela la balanza, invita a ver como tal las suspicacias que se muestran en superficie, todo está sospechado, absolutamente todo, por eso a este Atlético humilde que lucha por permanecer pareciera que todo le cuesta más, que nada contra la corriente, que ante Boca le juegan tiempo de más y ante Tigre de menos aún con un tiro libre de mucho riesgo por ejecutar, este equipo escala el Everest desprovisto de todo material necesario, la salida de Bovaglio de gran partido ayer es prueba de todo esto, no lo pudo reemplazar, lo golpeado que llega Castro, la ausencia de Gandín, los calambres de Serrano, el bajo nivel de Iriarte, lo errático en la definición de Carignano, tantas cosas, son tantas las que no le permiten a Atlético tomar aire en superficie que cada nueva inmersión parece que será la del final.

Es la recta final, se ve la bandera de cuadros en la mano de quien sentenciará este apasionante epílogo, en esa recta todavía están Velez (V) – Racing (L) y Godoy Cruz (V), y esos nombres no parecen ser terreno fértil sobre el cual se puedan sembrar ilusiones, pero el corazón y la entrega de este Atlético es tan grande y formidable que amenaza con derribar toda pared que se interponga entre él y el objetivo de quedarse un año más.

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