25 feb. 2013

Atlético Rafaela, un mal trago ante Godoy Cruz.

Rara tarde la del estadio en el barrio de Alberdi ayer, porque se presagiaba un partido intenso e interesante, parejo y de final apretado, un partido en el que Atlético sería gran candidato a quedarse con todo, pero nada de eso pasó, dos errores, dos goles y una historia jamás revertida.
Desconcierto en el medio, por Ferro sobre todo, desordenado, por Ferro sobre todo, y por eso no asombró que Godoy Cruz se haga del balón y se instale en terreno cremoso, el uno a cero apareció antes de lo previsto en escena, porque Grimmi ejecutó un tiro libre de esos que jamás arrastra riesgos salvo que alguien la desvíe, pero no fue este el caso, un mal pique a un Conde displicente y a buscarla adentro, algo que a Sara le había ocurrido frente a Belgrano en el mismo arco. Atlético ni se acomodó, no tuvo tiempo de hacer el duelo futbolístico de ese grosero error que un centro cabeceado por Nico Sanchez encontró el brazo extendido infantilmente de Carniello y Laverni de buen trabajo en la tarde de ayer pitó un penal que Obolo cambió por gol, dos a cero y cuesta arriba.

Atlético sabía preocupar con Eluchans a la izquierda, sobre el flaco Castro, y era más, pero el tomba creció aprovechando los errores de la crema en la mitad donde Fissore y Ferro eran espectadores del juego pulido de Castellani y Ledesma, Castellani y Castro con Lertora equilibrándolo todo. Eluchans fue el punto más alto de un primer tiempo complicado, de un Atlético con posesión de balón pero sin ideas, con Vera Lento en los movimientos y en la toma de decisiones en el área, Grazzini intrascendente (había tenido un problema estomacal en la semana, ¿por qué jugó?) en un ataque que no atacó jamás más allá de remates de media distancia. EL orden de Lértora, el desnivel de Castellani, Castro y Ledesma fueron la bandera del equipo de Palermo que primero convirtió y después lo justificó.

Difícil de revertir y cambios mal hechos.

Atlético arrancó el segundo episodio apretando, no le quedaba otra además porque estaba en desventaja, pero rápidamente Godoy Cruz se acomodó otra vez al partido, algunos tiros sin precisión como en los últimos partidos por parte de Fede Gonzalez. Vienen los cambios de Burruchaga, que insólitamente sostiene a Ferro en cancha sacando a Serrano y Grazzini, poniendo al bueno de Carrera y Pavetti, pero abandonando la idea del enganche para jugar con un 4-4-2, no quedando claro el propósito, porque Eluchans no fue más, porque Sacks jamás se proyectó. Hubo otros movimientos tácticos que no hicieron mella en el rival, porque el medio nunca pudo con Lertora, aún con Castellani y Castro reemplazados Godoy Cruz jugó más allá de no volver a inquietar nunca a Conde. El partido siempre estuvo en manos de los mendocinos por sobre esta versión de Atlético carente de brújula. El tomba esperó esa contra que jamás llegó, y Atlético por alguna jugada de peligro que llegó para el gol de Vera por error de la casi intachable dupla Sigali – Sanchez en el fondo del equipo del Titán, un tiro libre de Pavetti que Ibañez resolvió y nada más.

El tomba fue oportuno, efectivo y ordenado para administrar una ventaja que Rafaela bien regaló, los de Burru desorden en la zona central, y más desorden, pocas ideas y escaso peso. Es temprano en el campeonato, pero ya estoy obligado a preguntarme, ¿cuál es Atletico, el que le ganó con holgura a Racing o el que se expuso ante Godoy Cruz al borde del abismo?, bien, la crema irá por la respuesta el viernes ante Quilmes, rogando que el resultado lo acerque al equipo que ilusionó ante Racing y no el que decepcionó ante el tomba.

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