30 jun. 2011

La gloria no desciende.

Desde que Daniel Pasarella rompió el silencio acerca del histórico descenso de River a la BN empecé a entender parte de todo lo que vi en estos días, Daniel dijo algo así como que “este es el segundo hecho que más me dolió en la vida”, el obvio primer lugar de la triste lista lo ocupa la muerte de su hijo Sebastián, hace muchos años, en esa estremecedora comparación encuentro algunos porqué, por ejemplo entiendo en parte por qué los medios le dedicaron tanto pero tanto tiempo a la historia de este domingo en la tarde, aunque jamás entenderé porque esos presentadores y periodistas cargaban de tanta violencia los contenidos usando términos no incluidos en el diccionario futbolero, tragedia, drama o catástrofe no hablan del fútbol, jamás entenderé porqué la musicalización de las imágenes y los cartelones a pantalla entera no eran otra cosa más que una fuerte incitación a ir a romper más y más.

Después de ver el lugar en el que el presidente de River ubicó el descenso de divisional entre sus pesares entendí, aunque solo en parte, porqué los jugadores estaban tendidos allí, en el césped sin parar de llorar despojados de toda esa vergüenza que un futbolista pueda sentir al entregar sus armas, entendí parte de porqué tantos policías intentaban garantizar la seguridad que los verdaderos hinchas merecen, aunque nunca entenderé la represión, camiones hidrantes, inoperancia y liberación de zona de ciertos sectores del estadio por los mismos 2.200 policías que actuaron en el “inoperativo”, por que ciertas cosas tienen ese porcentaje de credibilidad que obliga a la segunda lectura, ¿como no voy a entender a esos hinchas llorando?, si esas lágrimas hablan, esas lágrimas dicen, esos viejos hinchas que paseaban orgullosos por las callecitas de Buenos Aires hablando solo de “la máquina”, o los de más acá nombrando a Enzo, “beto”, Ramón, el “tolo” o “el burrito”, es que no entendían esa pesadilla realizada de ver a su equipo yendo a pasear por un terreno desconocido y humillante para la gloria que carga River Plate, pero jamás entenderé a los barras que apretaron al juez por más dudosa moralidad de la que sea portador el tipo, no todo en la vida tiene un porque aunque se haga en “nombre de”.

Se entiende casi todo en estos días, menos la agilidad con la que River transitó este laberinto para llegar donde llegó, las luces rojas se encendían por todos lados, las alarmas sonaban hablando de un robo magnánimo y sin guantes blancos, pero la trampa incluía a varios “periodistas” dispuestos a vender su honorabilidad por unos cuantos pesos a cambio de cubrirlo todo, todo, el “ex” gordo Aguilar inclusive, la trampa incluía políticos corruptos, auditores que no auditaban y mucho “ciego” de los que no quieren ver, sobró talento y capacidad para robar, sobró delincuencia comprobada aunque no denunciada, sobraron argumento para despedazar a una institución detrás del telón que sostenían los cómplices de la corona, los imagino a Aguilar, Israel y tantos otros llenando de agujeros el Titanic, o direccionándolo intencionalmente hacia el iceberg para quedarse con todo, absolutamente todo, saquearlo, el dinero, las joyas del club, la gloria de los 110 años y la fe de la gente, porque fueron muchos los que lo eligieron y compraron a ese gordito bonachón e hincha del club que prometía un futuro europeo para River.

Aguilar cobró todo anticipado y no dejó ni las monedas de la alcancía, y atrás Pasarella con sus cuadros dando una y otra vuelta, con el brasalete y éxitos sin final, y su arrogancia, prepotencia y aires de dictador, con una valentía que desbarrancó y derivó en locura de inmolado a la hora de enfrentar a Don Julio, y se suicidó dirigencialmente no sin antes disparar el penúltimo proyectil sobre un River que imploraba terminen con su agonía. De López que decir, un ídolo oxidado y entrenador inexistente solo fabricante de desgracias futboleras.

¿Lo sancionarán?, ¿habrá más sufrimiento para esta sesión de tortura?, seguramente, cuando alguien está en el piso en este país hacen cola para patearlo, y River está allí, tendido, mal herido y sangrante, esperando por una mano salvadora, esperando por recorrer como un elefante en un bazar la BN, esperando por buscar sin encontrar sus hinchas fuera de casa, por conocer canchas en lugar de estadios y tanto más de ese calvario que será el campeonato donde fue a parar, pero por más que muchos sueñen con su último suspiro amigos, queridos amigos del fútbol, hay buenas nuevas, RIVER PLATE VIVE, y pronto se pondrá de pie, los chorros al final nunca ganan, solo hace falta que su corazón responda y de eso nadie tiene dudas, River depende de su glorioso corazón solo conocedor de alegrías y felicidad, y su corazón ahora sufre, aunque late con más intensidad que nunca.

Gabriel Santillán

24 jun. 2011

Muy Pronto, PECHO PALO MAREA.


En los próximos días aparece Pecho Palo Marea con una síntesis inmejorable del ascenso de Atletico de Rafaela a la primera división del fútbol argentino, a esta emisión le aporto dos entrevistas, “Los Padres de la criatura”, una entrevista intimista con Carlos Eguiazu y Ricardo Castro y “Fortaleza de Guerrero”, una charla donde encontrarán un Gabi Airaudo reflexivo, fuerte y muy feliz por el logro albiceleste. Aquí, solo un adelanto.

“Los padres de la criatura.”
Atletico es un club de puertas abiertas, es un club con muchísima gente trabajando, donde hay muchas tareas que no se ven, desde el encargado de seguridad o de boleterías, controles, apertura del estadio, apoyo legal, todo esto nos permite a nosotros hacer esta tarea de manera tranquila, yo digo que hoy por hoy Atlético puede tener figuras presidenciables y la importancia que ello tiene, pero más allá de ello tiene muchísima gente atrás trabajando y apuntalando esa figuras.

“Fortaleza de Guerrero.”
Si, sé que tengo una familia que me banca a muerte, mi novia, mucha gente detrás, muchos amigos de verdad  y saber que en la vida hice bien las cosas, eso me lo hace sentir la cantidad de gente que se acercó a tenderme una mano para lo que necesite, eso me deja claro que me manejé bien en la vida. Me visitaron Andujar -de regreso del mundial-, Campestrini, Monzón, Migliore y muchos otros que aunque anónimos me acompañaron de la misma forma.

22 jun. 2011

Martillo, Cortázar y Ernesto.

Las manos de Roldán fueron las únicas que derribaron a Hagler (Getty Images)

-por E.D.Peretti-

Fue en una noche de marzo de 1984. Las luces de Las Vegas se encendieron para ver en acción a Marvin “Maravilla” Hagler, el campeón reinante de los medianos que quería llegar al record de Monzón, cuando el santafesino aún no era leyenda. Frente a él estaba un gringuito llegado de Córdoba, de Freyre, para ser más precisos. Se llamaba – se llama – Juan Domingo Roldán y llega precedido de una derecha terrible, de mandar a la lona a lo más pintado de esta parte del mundo y hasta de haber dejado KO a un oso en un circo de su tierra natal.
El mundo no espera demasiado del pretendiente a las coronas que acumula el rapado morocho; es más, las apuestas no lo favorecen en ninguno de los rincones de la ciudad del vicio. Pero Martillo es un tipo fuerte, de torso redondo y manos pesadas y en el primer descuido lo manda a Hagler a la lona, a buscar en el tapiz una explicación que nadie encuentra.
Allí se levanta y comienza una ofensiva terrible que termina con la pelea en sólo algunos asaltos más. Roldán tiene muchas virtudes, pero la garra no es de su patrimonio. Final para un sueño.
Fue una noche de junio de 2011. Las luces son las del club Peñarol, flor y nata de la historia básica del Villa Rosas. Es noche de boxeo, es velada para que algunos debuten, otros gocen y los puños hablen.
En el medio de la platea está el hombre. Con algunos – muchos- kilos de más, con los años lógicos a la vista y su humildad de siempre está Juan Domingo Roldán. Pero hay cosas que el tiempo no devora, como la nariz chata o la facilidad para subir al ring, aún con su circunferencia a cuestas. Es noche de boxeo, es el momento para los aplausos de los nostálgicos y el reconocimiento de muchos que no habían nacido cuando Roldán era estrella en medio de las luces artificiales de la noche de Nevada.
Pero el mundo sigue. En un costado, aparece Hugo Rufino (un peso pesado de Eustolia que supo ser campeón argentino), en el ring side Hugo Roberto Villarruel (uno de los mejores púgiles que dio la historia local), y en el rincón de la promesa, el “Torbellino”, se planta la sapiencia de Mario Demarco y Miguel Kelo Rosales.
Es noche de boxeo. Hay olor a piña que duele y a sueños que se hacen luces para la posteridad aunque no sea una arena que ve el mundo por TV. El box es sueños y sacrificios, tristezas y tristezas y, de vez en cuando, alguna alegría.
Una de las chicas que estuvo a las piñas sobre el cuadrilátero hace apenas unos minutos llega con su jean de moda y sus trenzas aún mojadas. Me dice que está seleccionada para el equipo nacional, que le gusta esto y que se gana la vida cuidando niños. ¿Quién soy yo para decirle que no me gusta el boxeo femenino? ¿Con qué derecho puedo derrumbarle esa posibilidad que tiene de salir adelante? ¿Desde cuando la voy de ladrón de ilusiones?
Por algo Mujica Lainez seguía el boxeo de cerca, por algo Julio Cortázar escribía cuentos desde el borde mismo de las cuerdas ensangrentadas y Hemingway se mamaba en el estaño entre round y round. Claro, estos ñatos dejaron cosas maravillosas y no solo porque gustaban de la actividad sino porque eran grandes.
A veces basta con mirar un poco en los alrededores y se advertirá que hay público para todos los gustos, que esto no tiene clases sociales y que hay que ser muy valiente para subirse a repartir – y recibir- piñas entre cuerdas y lona, donde ni cielo queda, siquiera, para pedir un milagro. Menos mal que uno tiene la posibilidad de ver crecer a los otros, en tiempo y calidades humanas: me alegra verlo a Marcelo Muriel ponerle sangre al esfuerzo de hacer boxeo, porque sabe mucho del tema, porque quiere lo que hace y porque es un muy buen tipo.
Amo el boxeo porque es como la vida: una de cal, otra de arena y centenares más de cal.
Porque todos saben que las luces no son de Las Vegas, porque cuando se apague el último reflector y se pierda el humo de los choripanes en la húmeda noche del Villa Rosas, las cosas volverán a ser como son siempre, porque las cenicientas no existen y el único que gestionaba milagros era el padre Corti…y el pobre gordo se fue hace rato. Y cada uno retornará a lo suyo sin oro ni brillos, sólo con el alma herida que se hará sueño una y mil veces en cada entrenamiento, en cada piña o en cada nueva noche.
Amo el boxeo.

Presente complicado, futuro incierto.


La cosa pinta mal, negro el panorama, casi tanto como aquella indumentaria que hoy reemplazan por los verdes o azules, los árbitros en la liga rafaelina atraviesan uno de sus peores momentos, sin duda, parece no haber una idea clara, el presente carece de futuro lo que lo hace desalentador y preocupante, los árbitros rafaelinos se muestran muy mejorados desde lo físico, es cierto, tan lejos del estado promedio de alguna anterior camada de jueces como del reglamento hoy en día.
Los veo cada fin de semana, no los veo a todos, pero con tanta falla recurrente me animo a emitir una opinión, los veo erráticos, poco convencidos, los veo dirigir con un reglamento que parecieran desconocer, y eso en varias ocasiones desemboca en un arbitraje con complicaciones innecesarias, por ejemplo, el domingo en cancha del “9” el juez Franco mostró casi veinte tarjetas, si , leyó bien, veinte, ¿eso habla de un buen trabajo?, la respuesta emerge como un estruendo, ¡NO!. Pero los errores se multiplican, en las decisiones como en la designaciones, es cierto que los jueces escasean en estos tiempos, por una simple razón, ganan el mismo dinero o más por dirigir un torneo comercial, entonces deberán ser más atinados a la hora de destinar tal o cual juez a tal o cual partido, se debe tomar con más seriedad, hace unos pocos días en Ataliva se suspendió un partido entre el local y Ramona por que el juez López –visiblemente fuera de estado- se lesionó y su reemplazo reglamentario –el asistente uno- no tenía el rodaje necesario, entonces los entrenadores no quisieron exponer sus presentes futbolísticos y el partido se suspendió, y López no dirigirá por 45 días de suspensión.

20 jun. 2011

El "9" se quedó con un clásico intenso.

Jugaron el clásico como siempre en estos tiempos, de dientes apretados, de piernas fuertes y con pocas ideas, más áspero que técnico, con un mal arbitraje incapaz de conducir un partido de pibes con ganas de jugar, el hecho que se conozcan demasiado hace que no se sorprendan jamás, y que solo debamos esperar por un arresto individual que rompa la monotonía de dos equipos que no tienen entre sus planes la derrota.
El León arrancó mejor, fue más en la primera parte y hasta se dio el gusto de ganarlo por la mínimo, por una intervención individual Saccone que corrió por su calle –la del 8- para generar un tiro de esquina que al repetirse encontró a Volken con un frentazo letal en el arco que da a calle Bolivar. El juez del partido que se excedió en el mostrar más de 15 tarjetas, con tres jugadores expulsados y hasta el entrenador del “9”, mandó al vestuario correctamente en este caso al jugador Paez por infracción a Volken desde atrás. El “león” se fue al entretiempo ganando y con un hombre mas que su rival.
El complemento mostró un Ferro herido, tocado en su amor propio, pareció “ver sangre”, fue a por todo sin demasiado juego pero con un enorme corazón de luchador, con ABT en cancha presionó más y mejor, por eso no sorprendió que Romero empate el juego antes de los 10´, pero casi no lo festejó, por que el “9” respondió pronto y con un corner desde la esquina de “Ayacucho y Pellegrini” encontró a Volken en el lugar justo en el momento justo y poner el 2-1 para el local.

Las emociones se multiplicaron en el cierre, más expulsados y llegadas en un partido que fue de palo y palo y que el “9” se lo quedo por no perder el orden a la hora de cerrarse atrás, aguantó bien y tuvo la presencia de Aguilar cuando la necesitó.
Ferro no se llevó nada de su visita al barrio 9 de julio y hasta se trata de un castigo demasiado grande, los pibés de Werlen se regalaron una victoria para seguir creciendo uno a uno y grupalmente mientras se preparan para un escenario mayor, donde como ayer –por su presencia en la cancha- José Restelli evaluará sus condiciones y posibilidades de estar allí –o no-.
foto: Diario la Opinión Rafaela

16 jun. 2011

Dueños de un grito, dueños del gol.

César es ese eslabón que no puede faltar en un equipo exitoso y llamado a alcanzar grandes objetivos, es ese delantero de andar pulido y ordenado, silencioso, siempre buscando el sitio apropiado para herir de muerte al rival, Hugo aunque lo recuerdo entrando al área lanzado fue exactamente lo mismo.
El destino lo quiso así, fue a tan solo un puñado de kilómetros de Rafaela, en la localidad de Lehmann (Sta Fe), allí se encontraron la leyenda, el goleador de Atlético en liga rafaelina y los viejos regionales, el “fantasma”, como alguna vez lo bautizó el “flaco” Foglia por sus apariciones fatales en aquellos partidos que se jugaban en horas de la noche, y el goleador actual, el presente propiamente dicho, César Carignano, "el carigol"un goleador subido a la cúspide, en un momento increíble, difícil de alcanzar, César es ese eslabón que no puede faltar en un equipo exitoso y llamado a alcanzar grandes objetivos, es ese delantero de andar pulido y ordenado, silencioso, siempre buscando el sitio apropiado para herir de muerte al rival, Hugo aunque lo recuerdo entrando al área lanzado fue exactamente lo mismo.
El Fantasma y el “Carigol” se cruzaron como quien no conoce al otro personaje en la cantina de la familia Nieto en Lehmann, donde la crema de barrio Alberdi siguió festejando su arribo a primera, Riberi no se animó ni a saludarlo al principio, lo vio como a ese goleador del futbol televisivo de estos tiempos, inalcanzable, con Carignano ocurrió algo similar, César lo observó al “flaco” como a aquel goleador del mural al que no se puede acceder por nada del mundo, como ese pibe que lo tenía en la figuritas, el encuentro se facilitó por que les pedí me permitan tomarle una foto juntos, la que acompaña esta nota, entendí que quizás era una foto que me permitiría encontrar las dos puntas de un mismo ovillo, el que forjó esta historia y gran parte de un camino, y el otro, el que se destaca en un escenario fundado por “los riberi”, se dieron la mano y el hielo se rompió, arranqué diciendo “Hugo, ¿este es el fantasma de estos tiempos?”, el “flaco” solo rió y Carignano respondió, “cuando haga quinientos goles más compárenme, ahora no –entre risas-“, el “flaco” Riberi luego, con un clima más distendido, eligió la privacidad y lo llevó a un costado para hablarle al oído como si se tratase de una indicación que acarrea cierta urgencia por ser entregada, le dijo “dos o tres” cosas, como si hablase de la entrega de una fórmula jamás publicada, como si se tratase de “ese” atajo al gol que solo el “flaco” conocía.
En Lehmann Hugo Riveri es una gloria del pasado transformado en un respetado presidente comunal, en ese pueblo de casas bajas, de ritmo cansino y muchos amigos el “fantasma” es “el Hugo”, ni más ni menos, en ese mismo contexto Carignano es un implacable goleador y casi un héroe que protagoniza una visita que a los ausentes les costará creer que existió, el contexto es muy especial, apenas un par de cámaras que generarán material de uso doméstico, es el ámbito ideal para que se le acerquen al Zbrun delantero y le recuerden un gol que jugando para Moreno ante Aurelia le anuló un juez de un apellido que quien cuenta la anécdota recuerda con asombrosa claridad, es el ámbito ideal para que la barrera jugador – hinchas, estrella - admirador no exista y esas figuras idolatradas sean solo un jugador que hasta se puede tocar.
Eslabones entre aquel pasado y este presente puedan ser el "Pepe" Grillo o el siempre sacrificado, efectivo y eficiente goleador -y mejor tipo- Rubén Darío Forestello, pero Riberi y Carignano son el ayer y el hoy, el “flaco” ya entregó todos los gritos posibles, por él mismo, o por integrar una delantera sin oposición, aquella de Alessiato – Riberi – Favre (y si no escuchaste de ellos corré a preguntarle a tu viejo ahora mismo) César anda por ese camino, viene dando los pasos justos en el lugar indicado como para no dejar de estar en las vitrinas de Dentesano pronto, muy pronto.
¿Quieren saber que le dijo el “fantasma” al “carigol” en ese mano a mano?, “mira César, te vas a amargar cuando fallas, mucho, porque los delanteros siempre erramos, pero tenes que estar fuerte de acá –se toca la frente- por que la próxima tenés que salir gritando el gol, ese es el secreto”, y de eso se trataba, es que el artillero de ayer y el goleador de hoy tienen cosas en común, el arco entre ceja y ceja, y el funcionar con el mismo combustible, el GOL.

¿Quienes son?


Hugo Riberi también jugó en 9 de Julio y Sportivo Norte entre otros, aunque el recuerdo lo liga siempre a sus 10 años con la camiseta de la crema, él formó parte de una historia imborrable para la ciudad, fue en el Nacional del 83, Atletico representó a la LRF en torneo donde participaron 13 equipos del interior, el DT era “Gare” Gentile, ¿algunos nombres de ese plantel?, Ricardo Marino, Gustavo Alfaro, Héctor Rudi Viotti, Hugo Querini, Hugo Schiavi, Fabián Giordano, Hugo Riberi. Atletico llegó a la final frente a Renato Cesarini. Y el primero lo ganó Atletico 1 a 0 (gol de Lechuga Alfaro al Gato Andrada). La revancha, en cancha de Rosario Central, fue 1-0 para el equipo del Indio Jorge Solari, el desenlace aún traerá alguna lagrima de algún hincha cremoso , ¡UN SORTEO!, a las 48 horas en AFA. Ese sorteo favoreció a los rosarinos que finalmente jugaron el Nacional del 83 en una zona junto a Huracán – Racing y un equipo Tucumano.

César Carigano Debutó profesionalmente en el club Colón de Santa Fe, en 2000, marcó 27 goles en 90 partidos y se erigió como una de las grandes promesas del fútbol argentino, al punto que fue convocado en tres ocasiones por Marcelo Bielsa para formar parte de la Selección Argentina. Al final de la temporada 2003/2004 fue transferido al FC Basel suizo, pese a un fuerte interés de Boca Juniors. A Colón le quedaron a cambio 1,8 millones de euros. En la entidad helvética jugó tan sólo 16 partidos y marcó 7 goles. Por tal motivo, disconforme con el poco uso que hacían de sus servicios, decidió probar suerte en el fútbol mexicano, más precisamente en el Club América. Las "Águilas" lo adquirieron únicamente para disputar la Copa Libertadores 2007, pero al no poder recuperarse de una lesión tuvo que marcharse sin jugar siquiera un partido, debido a una cláusula en su contrato. De tal manera, volvió al FC Basel sin mucha suerte y, tras quedar libre, retornó a Colón para disputar el Torneo Clausura 2008 y luego pasar a Independiente Rivadavia para jugar en el 2009, marcando 2 goles en su paso por el club. Debido a su falta de continuidad fue transferido al Club Ferro Carril Oeste, donde en su primer temporada en el club marcó 6 goles. Actualmente en Atlético de Rafaela marcó 24 goles, siendo el goleador de su equipo y del campeonato, ya logró ascender al equipo de Rafaela a la Primera Division del futbol argentino y coronarse Campeón.


13 jun. 2011

El Inconformista.

Suena a título cinematográfico, y bien podría serlo, porque este ascenso de Atlético es de película, actores de lujo para una historia sin igual que ya se ganó un lugar en la pantalla grande, la de primera división, decía en la espera por el partido a través de Radio Región que no estábamos en el monumental para contar un partido de fútbol, que el motivo de nuestra presencia allí era el de narrar una fiesta a la que habíamos sido invitados, la que se llevó a cabo y además se extendió a lo futbolístico con una tremenda actuación de la crema con goleada incluida y una actuación de Carignano para todos los tiempos desde sus cuatro goles convertidos.
Me considero crítico y a veces reconozco que mi grado de exigencia para ciertas actuaciones y prestaciones es elevado, a veces demasiado, pero esta actuación cremosa excede todo lo que uno pueda pretender de un equipo, Atlético le hizo seis goles a un Gimnasia de Jujuy que no marcó ni el del honor, que no pudo ni sostener la guardia levantada, que solo padeció la cantidad de goles que la “crema” se propuso convertir, porque pudieron ser más, muchos más. Atlético puso en el terreno todo el juego, todo su potencial dentro de un contexto de absoluta seriedad con la que tomó el compromiso, y la diferencia fue tan amplia que a la visita solo le quedo rezar por piedad, aunque ese beneficio jamás llegó.
Atlético disfruta el momento fuera de la cancha ante uno y otro agasajo, pero dentro de ella también se permite hacerlo, mostrando toda la capacidad de un equipo llamado a formar parte de la vitrina albiceleste.
Carignano ya es el goleador histórico de Atlético por los cuatro goles de una noche de antología, Castro ya es un “10” que quedará por siempre en el recuerdo por un estilo extraordinario al que además le agrega gol, Juárez ya está en la lista de los grandes líderes y Bovaglio ya es un caudillo irrepetible, Carniello, Zbrun, Aguirre, Gonzales son apellidos que el viento no se podrá llevar, porque echaron raíces desde una performance de alto vuelo.
¿Detalles del partido?, ¿para qué?, solo alcanza con decir que Atlético festejó antes y durante, levantó la copa en la espera y desplegó todo su brillo en un juego en el que trasformó en nueva víctima a GYEJ, le hizo seis y pudieron ser más, la fiesta no continuó después por qué un puñado de aguafiestas (e inadaptados) se metió en la cancha para privar a miles ver al equipo dar la vuelta otra vez.
No se cansa de ganar por qué no se cansa de jugar, y su forma de jugar es esta, pulida, muy técnica y efectiva, eficiente y práctica, arrolladora y aplastante, esta vez le toco al lobo jujeño y ahora va por Aldosivi en “la feliz”, y agarrate fuerte “tiburón” porque este campeón en cualquier terreno y ante todo rival se mueve como pez en el agua, porque al fin de cuentas es un inconformista sin cura.

Gabriel Santillán

12 jun. 2011

En Villa Rosas el "León" fue Peñarol.


En barrio Villa Rosas Peñarol y 9 de Julio animaron un partido que se ubica mas allá de lo interesante, un primer tiempo algo chato desde lo futbolístico donde el “9” hizo una diferencia, en la segunda mitad llegó lo mejor, una espectacular remontada del dueño de casa que se quedó con tres unidades que le permiten rencontrarse con la punta de la tabla.
Los pibes del “9” sufrieron el famoso miedo escénico durante los primeros veinte minutos, allí Peñarol se encontró con la posesión de la pelota en un alto porcentaje de ese segmento del juego aunque sin clarificar sus ideas en los últimos metros, Diego Valiente siempre bien tomado por Lagrutta no podía generar situaciones para meter en partido a Romay o Sadura, el segundo se las arregló desde su entrega para pesar en ataque aunque sin demasiadas chances de concretar, de esa forma el 9 se fue soltando, se acercó al arco de Cáceres y a través de un error de Cacho Vera que dejo corta una pelota jugada hacia atrás “asistió” al flaco Corso que definió rasante sobre el arco que da a la parroquia de Villa Rosas poniendo el 1 – 0. Para cerrar una primera etapa para el olvido Iván Gomez vio la tarjeta roja y Peña quedó con diez futbolistas.
En el intervalo Alessio revirtió la historia, supo cómo hablarle a sus dirigidos para poder sacarle el espíritu de guerrero que ya le conocemos a este equipo, Peña fue otro, decisión, entrega y sacrificio fueron las banderas que posibilitaron al local instalarse en campo visitante y comenzar a generar desde el muy buen trabajo del nuevo medio campo de la “V” azulada, con Pucheta y Hernán Del Barco como doble cinco y Valiente por Izquierda, con Sadura intratable y Romay mas participativo. Tanto fue Peñarol que exigió a que Muñoz realice una falta dentro del área sobre Romay, Simoncini acertó pitando penal y Dieguito Valiente puso las cosas 1 -1.
El 9 mejoró por Acastello y Herrera, con el aporte de Dominguez, pero no alcanzó, Sadura fue por una pelota jugada como una puñalada al área del “león” y definío sobre la salida de Aguilar picándola y marcando la diferencia para los locales, no sucedió mucho más, hubo tiempo para que los entrenadores sigan poblando la mitad de la cancha con futbolistas que llegaban desde los bancos, para que Volken errase un remate que debió ser gol a metros del arco y para que Cacho Vera y Muñoz vean la roja antes del final.
Sadura fue el mejor de la tarde, Pucheta se lleva el premio al sacrificio por haber jugado en no menos de tres posiciones por la sucesión de incidencias y Del Barco con su presencia no puede quedar fuera de la lista de mejores aportes de la tarde. El “9” tiene todo para estar mejor en el torneo pero deberá seguir trabajando para encontrar un equipo al que aún le falta madurez para manejar un partido que se le presentó favorable y luego debió observar como se le escapaba entre los dedos. Con Del Barco coincidimos en el cierre que si Peñarol es el del segundo tiempo será protagonista, aunque deberá trabajar para no cometer los errores de la primera mitad, por que esos errores lo alejarán de todo anhelo.



10 jun. 2011

Cuando un león se va...

Si, es verdad, queda un espacio vacío imposible de llenar. Cuando como en mi caso alguien anda mucho por el país nota que se lo va a extrañar, en Salta como en San Francisco y tantos otros rincones donde se juega el tedioso torneo argentino, es un equipo al que todos siempre quieren enfrentar, es que es ni más ni menos que el glorioso Club Atlético 9 de Julio, poseedor de una historia de regionales inimitables, centenario, luchador, dueño de una pasión que no sabe de comparaciones, ¿alcanzado por la mala?, si, también verdad, no le pudo escapar a esa trampa tendida desde el desinterés que muestran los grandes medios y la AFA (o CF)por una categoría claramente destratada, hoy te salva la tele o “magoya” y créanme que todavía no me enteré de ni un solo club al que “magoya” lo quitó de su situación.

Las miradas en la ciudad están posadas solo sobre el recién ascendido al fútbol grande, solo sobre ello, nadie siquiera repara en el andar de este León herido que últimamente solo sabe de esfuerzos insuficientes y desdicha, porque todo le ha costado el doble, todo, ¿alguien podría imaginar que después de haberle colocado su nombre al estadio y cobijarlo con honores a Germán Soltermann le propio “malacho” iba a decir “no sigo” como entrenador?, ¿verdad que no?, esto solo pasa en 9 de Julio, donde está largamente demostrado que todo entrenador que llega esta “condenado” a no triunfar y a soportar el fantasma de Germán siempre, aunque solo a manera de espíritu, “malacho” se reencarna cada vez menos, y los resignados hinchas esta vez ya no pidieron por su salvadora aparición.

El hincha sufre, porque las tribunas se fueron vaciando y ese marco que se presentaba habitualmente imponente en su contorno e inexpugnable dentro pasó a hablar de convocatorias menores y un terreno en el que cualquier visitante que pasó por la vereda de “Pellegrini” se llevó algo, eso es sentir que te vas desmembrando, que perdes fuerzas y que el final es inminente.

El 9 se fue al descenso hace un tiempo, y debió ser mucho antes si no fuese por un iluminado Gonzalo Del Bono, por el barrio las miradas apuntan al piso, para colmo de males al primo se le ocurrió “subir”, justo ahora, y así pareciera que los males se agravan, ¿usted se pregunta si este león se va a poner de pié?, en realidad está de pie y con la melena al viento mirando todo desde lo más alto, con sus hinchas fanáticos agazapados y esperando por responder a algún llamado importante, con sus dirigentes humildes dispuestos a seguir faltando a los compromisos familiares, o algún acto escolar de esos que jamás se repiten, el dirigente del “9” es capaz de faltar al nacimiento de su hijo porque sabe que entenderán que él debía estar pegado al alambrado, sabe que años después su hijo lo comprenderá y lo hará también, el “9” no es una moda, es esa pasión que no se agota jamás, la historia de este club va más allá de la categoría en la que participa con la “primera” de fútbol, es una institución grande con gente que sabe que esto trata de solo tomar carrera para volver con más energía, como nunca antes.

9 jun. 2011

¡Gracias!




Hola, les dejo un fuerte abrazo, en verdad no dejo de recibir llamados y mensajes acercando saludos por el día del periodista, una vez más gracias a todos por acordarse, me puso muy feliz recibir tanto afecto en un día tan especial.

Alguien me dijo alguna vez que ser periodista es no comprometerse con nadie y comprometerse con todo, por ese camino voy, nada sencillo por cierto, siempre vuelvo sobre lo mismo, además los respaldo con hechos que así lo demuestran, honestidad, esfuerzo y profesionalismo son mis principales estandartes y los sostendré mientras haga esto que tan fuerte abrazo.

Nos seguimos viendo y conectando pronto. GS



5 jun. 2011

El enorme Campeón y el mal perdedor.

Elegí la foto que ilustra la nota pensando en una imagen que hable por si sola, y lo conseguí, porque esa imagen habla del festejo de un equipo que construyó sin un nombre de peso en el fútbol grande los puentes necesarios para unir sólido pasar con el éxito, y el fondo, y el marco, toda la pasión y calor y color, pero vacío de argumentos


Unión no aprendió a perder y protagonizó un bochorno de consecuencia muy profundas, y eso no es nuevo, porque en la Argentina nadie lo ha aprendido aún, porque nadie sabe de que se trata ese acto de grandeza de saber perder, por el solo hecho de no haberlo experimentado jamás, ese hecho impresentable de la dirigencia o un allegado a Unión privó a la crema de Rafaela de festejar su merecido campeonato y sobre todo poder ver reflejado en los medios periodísticos del país el paseo futbolístico que por momentos le propinó al frágil desde lo espiritual equipo de santafesino de la capital.
En el primer tiempo no se la dejó tocar, llegó al gol por intermedio de un penal que cedió desde su impotencia Cárdenas sobre González y Bovaglio en un doble remate (invasión mediante) marcó una diferencia indescontable aún si el partido prosiguiera por largos días, la diferencia entre un Atlético consagrado, afianzado y aceitado línea por línea y un Unión improvisado, temperamental, chato e inconducente definitivamente golpea con violencia en el pecho de aquellos que se resisten a verlo, estuve en Santa Fe y ubicado entre los asistentes comprobé esa famosa presión de la que tanto se habla y ahora sé que en realidad consigue inmovilizar al joven elenco “tatengue”.
Me fui de la cancha pensando en que Atletico trabajo el partido inteligentemente, con mucho respeto y a través de una estrategia que habló de controlar a un impotente Unión, ¿de lo contrario?, bueno, si Atletico quería el partido alcanzaba una escandalosa diferencia para los de Trullet.
Lo de la luz es un tema recurrente, el que accionó el interruptor hace rato también le apagó la luz a este equipo que no sabe a lo que juega, ni de dónde viene ni hacia adonde va. Queda claro que apagar unas cuantas lámparas es solo un acto de picardía al que recurren aquellos a los que el agua le llegó al cuello.
Elegí la foto que ilustra la nota pensando en una imagen que hable por si sola, y lo conseguí, porque esa imagen habla del festejo de un equipo que construyó sin un nombre de peso en el fútbol grande los puentes necesarios para unir sólido pasar con el éxito, y el fondo, y el marco, toda la pasión y calor y color, pero vacío de argumentos, es apenas una cáscara roja y blanca que contiene nada, es un montón de gente cantando por alentar a un equipo tibio que va hacia ningún lado aunque hacia un objetivo poco claro también, es la misma gente que abandonó el estadio a través de un silencio sepulcral por Bv Pellegrini donde dos horas antes se había encargado de ponerle temperatura a través de cantos pirotecnia y mucho trapo rojo y blanco.
La gloria es toda cremosa, un equipo que barrió con todos los números y quiere más, es el mejor de todos, superior a todos, y prueba de ello es que le “pintó” la cara al tate en Santa Fe con asombrosa naturalidad. Atletico jugará en primera y además es campeón, gana en casa y fuera de ella, se permite jugar (como anoche) con algunos rivales y no para de festejar, ¿quieren más?.