30 jun. 2011

La gloria no desciende.

Desde que Daniel Pasarella rompió el silencio acerca del histórico descenso de River a la BN empecé a entender parte de todo lo que vi en estos días, Daniel dijo algo así como que “este es el segundo hecho que más me dolió en la vida”, el obvio primer lugar de la triste lista lo ocupa la muerte de su hijo Sebastián, hace muchos años, en esa estremecedora comparación encuentro algunos porqué, por ejemplo entiendo en parte por qué los medios le dedicaron tanto pero tanto tiempo a la historia de este domingo en la tarde, aunque jamás entenderé porque esos presentadores y periodistas cargaban de tanta violencia los contenidos usando términos no incluidos en el diccionario futbolero, tragedia, drama o catástrofe no hablan del fútbol, jamás entenderé porqué la musicalización de las imágenes y los cartelones a pantalla entera no eran otra cosa más que una fuerte incitación a ir a romper más y más.

Después de ver el lugar en el que el presidente de River ubicó el descenso de divisional entre sus pesares entendí, aunque solo en parte, porqué los jugadores estaban tendidos allí, en el césped sin parar de llorar despojados de toda esa vergüenza que un futbolista pueda sentir al entregar sus armas, entendí parte de porqué tantos policías intentaban garantizar la seguridad que los verdaderos hinchas merecen, aunque nunca entenderé la represión, camiones hidrantes, inoperancia y liberación de zona de ciertos sectores del estadio por los mismos 2.200 policías que actuaron en el “inoperativo”, por que ciertas cosas tienen ese porcentaje de credibilidad que obliga a la segunda lectura, ¿como no voy a entender a esos hinchas llorando?, si esas lágrimas hablan, esas lágrimas dicen, esos viejos hinchas que paseaban orgullosos por las callecitas de Buenos Aires hablando solo de “la máquina”, o los de más acá nombrando a Enzo, “beto”, Ramón, el “tolo” o “el burrito”, es que no entendían esa pesadilla realizada de ver a su equipo yendo a pasear por un terreno desconocido y humillante para la gloria que carga River Plate, pero jamás entenderé a los barras que apretaron al juez por más dudosa moralidad de la que sea portador el tipo, no todo en la vida tiene un porque aunque se haga en “nombre de”.

Se entiende casi todo en estos días, menos la agilidad con la que River transitó este laberinto para llegar donde llegó, las luces rojas se encendían por todos lados, las alarmas sonaban hablando de un robo magnánimo y sin guantes blancos, pero la trampa incluía a varios “periodistas” dispuestos a vender su honorabilidad por unos cuantos pesos a cambio de cubrirlo todo, todo, el “ex” gordo Aguilar inclusive, la trampa incluía políticos corruptos, auditores que no auditaban y mucho “ciego” de los que no quieren ver, sobró talento y capacidad para robar, sobró delincuencia comprobada aunque no denunciada, sobraron argumento para despedazar a una institución detrás del telón que sostenían los cómplices de la corona, los imagino a Aguilar, Israel y tantos otros llenando de agujeros el Titanic, o direccionándolo intencionalmente hacia el iceberg para quedarse con todo, absolutamente todo, saquearlo, el dinero, las joyas del club, la gloria de los 110 años y la fe de la gente, porque fueron muchos los que lo eligieron y compraron a ese gordito bonachón e hincha del club que prometía un futuro europeo para River.

Aguilar cobró todo anticipado y no dejó ni las monedas de la alcancía, y atrás Pasarella con sus cuadros dando una y otra vuelta, con el brasalete y éxitos sin final, y su arrogancia, prepotencia y aires de dictador, con una valentía que desbarrancó y derivó en locura de inmolado a la hora de enfrentar a Don Julio, y se suicidó dirigencialmente no sin antes disparar el penúltimo proyectil sobre un River que imploraba terminen con su agonía. De López que decir, un ídolo oxidado y entrenador inexistente solo fabricante de desgracias futboleras.

¿Lo sancionarán?, ¿habrá más sufrimiento para esta sesión de tortura?, seguramente, cuando alguien está en el piso en este país hacen cola para patearlo, y River está allí, tendido, mal herido y sangrante, esperando por una mano salvadora, esperando por recorrer como un elefante en un bazar la BN, esperando por buscar sin encontrar sus hinchas fuera de casa, por conocer canchas en lugar de estadios y tanto más de ese calvario que será el campeonato donde fue a parar, pero por más que muchos sueñen con su último suspiro amigos, queridos amigos del fútbol, hay buenas nuevas, RIVER PLATE VIVE, y pronto se pondrá de pie, los chorros al final nunca ganan, solo hace falta que su corazón responda y de eso nadie tiene dudas, River depende de su glorioso corazón solo conocedor de alegrías y felicidad, y su corazón ahora sufre, aunque late con más intensidad que nunca.

Gabriel Santillán

4 comentarios:

Anónimo dijo...

GABY.LAMENTABLEMENTE RIVER ESTA LLENO DE CHORROS.FIJATE QUIEN ES EL ASESOR DE PASARELLA...POR FAVOR!

andres dijo...

el poder corrupto tiene mas influencia que "la gloria" la gloria no existe mas.grondona y el aparato corrupto de su entorno hoy instalado en el futbol argentino decide quien sale campeon o no...sino fijate como hacen vista gorda y el estadio monumental sera sede de la final de a copa america...la gloria ya fue...ahora es el dinero sucio quien domina al futbol argentino.esto no tiene regreso

leonardo gorosito dijo...

GABI soy leo tu compañero de equipo el viejo" es la primera ves que veo tus comentario,especialmente lo de river y me parece esta muy cerca de la triste realidad de los ex millo pero volveremos y seremos mas grandes aun

alejandro dijo...

GABY-no creo que river ascienda.necesita mucho tiempo para depurar su insfrestructura.pasarella es el interrogante? apostara a lo nuevo o seguira negociando con representantes inescrupulosos?