14 mar. 2009

Esos malditos 45´, ¿que anuncian?.


tuvo otra chance “la crema” el lunes por la noche, como Carlos Monzón en el Luna cuando Briscoe le sacudió la cabeza con una izquierda voleada y casi lo manda a la lona de no haber estado cerca de las cuerdas
Aparece como difícil meterse con un tema que habla de debilidades de un equipo que viene de ganar 3-1 a un rival golpeado aunque jerarquizado, ciertamente complejo esto de analizar a un equipo que viene de superar a su rival con amplitud en una etapa aunque en la otra fue vapuleado, tan difícil como explicar que un equipo se fue aplaudido en el cierre del partido cuando al descanso del entretiempo se fue silbado, tan difícil como presentar los rostros de felicidad en un grupo al cerrar la noche cuando al promediar la misma las caras largas formaban un rosario de incertidumbre, no aparece como un tema abordable sencillamente aquellos fatídicos 45´minutos iniciales por que además fueron desmentidos rotundamente en los siguientes 45´, el equipo no pudo ser el que se preparó para ser, el equipo no encontró el camino que aparecía en la hoja de ruta, además ni siquiera pudo salvar esas falencias con la actitud que en el fútbol casi siempre todo lo repara.

Atlético pareció ser tan solo un grupo de futbolistas sin pretensiones, se acercó a un equipo armado para salir a la cancha un rato antes, parecián haberse conocido en el vestuario, pero no es así, se trata de un equipo que protagoniza la competencia y que cayó en un preocupante momento, mas preocupante de lo que se observa en escena quizas, es un pasaje en el que entiende que su entrenador modifica ciertas cuestiones que apuntan a ser todo lo competitivo y constante que en algún momento fue, cierto es que en ese camino el cambio de esquema y de nombres se ha hecho moneda corriente y quizás ese sea un terreno en el que “el jugador” no siente pisar tierra firme.

La victoria ante Quilmes AC maquilló el peor pasaje de este equipo en la competencia, los resultados que todo lo tapan eclipsan ese transe, ese momento que bien puede ser identificado por algunos aduladores como una mala noche, o un mal partido quizás sea una muestra de esa confusión e incertidumbre en la que entiendo está inmerso el proceso aunque mas no sea un mal pasajero, los cambios y lo poco probado se impone, casi un ensayo constante en un grupo en el que todo parecía estar homologado, y en este terreno quizás este plantel no se siente todo lo feliz que fue.

Hoy quizás se encuentren respuestas en Buenos Aires, no será sencillo porque los interrogantes son de peso, el equipo sabe del no haber podido llevar adelante una idea del entrenador, saben del haber fallado en el intento, sabe además haber recibido un mensaje claro de que transita un período de transición en algunos aspectos, es verdad, Quilmes le dio apenas un cachetazo, como aquellos de Luisa Kuliok a Arnaldo André, simulado pero no tanto, aunque ese cachetazo bien pudo ser un recto al mentón y que lo ponga de rodillas, como lo eran los de “martillo” Roldán, tuvo otra chance “la crema” el lunes por la noche, como Carlos Monzón en el Luna cuando Briscoe le sacudió la cabeza con una izquierda voleada y casi lo manda a la lona de no haber estado cerca de las cuerdas, después sobraron escopetazos de Carlos para revertirlo todo y mandar ese momento al baúl de las historias menores de un campeón irrepetible, aquí también …el jugador sintió el golpe, amortiguado por el éxito parcial es verdad, pero golpe al fin y estoy seguro que en algún rincón conserva algo de preocupación por ese maldito primer round ante Quilmes, el jugador lo sabe, lo tiene claro, como que también sabe que al igual que Carlos Monzón necesito de la campana para renovar el aire.

El entrenador no resultó ileso de esa mano del rival, quizás el DT sea el mas dolido, por que el equipo flaqueó, como tantos otros, por que el equipo oscila como tantos otros, por que el equipo no haya la constancia perdida como tantos otros, pero por sobre todo por que ese grupo de jugadores que estuvo en la cancha el lunes en la noche pareció un equipo huérfano, ganó pero se amacó de los lindo entre las cuerdas, por que ese equipo en aquel pasaje no se pareció ni un poco a la esencia de su mentor, por que ese Atletico no se pareció ni un poquito a un equipo de Fuentes.



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